sábado, 12 de noviembre de 2016

Hello, it's me! (Welcome back) Pero soy universitario

Esto es de alucine. Parecerá mentira que hoy justamente hayan pasado ya cuatro meses desde mi última publicación en el blog. Pero es evidente: han sido probablemente los cuatro meses más intensos que haya vivido este metro noventa.

En primer lugar, quería contaros que desde el 12 de agosto hasta que empezó el curso (26 de septiembre) tuve un fin de verano muy relajado, de paseos por la playa, alguna que otra fiesta y de reencuentros. Volví a casa aproximadamente el 3 de septiembre y a partir de ahí fue un sin parar de quedadas con amigos que llevaba sin ver todo el verano. De ponernos al día. También fue la rutinaria fiesta de cumpleaños de mi gran amiga Eva y en resumidas cuentas eso es todo.

Recuerdo como si fuera ayer mi primer día de universidad. (¡Ah, por cierto! No estoy estudiando en la Universidad de Sevilla ni tampoco en la Pablo de Olavide. Ni siquiera en la provincia de Sevilla, pero de eso ya hablaré mas exhaustivamente en otro post). Llegué bastante temprano, mi primera clase empezaba a las 9 de la mañana y yo ya andaba merodeando por allí desde las 8.
Visualicé donde supuestamente sería la clase (y de hecho, acerté. Siempre he tenido buena orientación) y me acerqué y abrí el piquito con todos los que a día de hoy son mis compañeros.


En cuando al profesorado, hasta el momento solo tengo buenas palabras. Es simplemente exquisito. Y tienen la única, verdadera y real imagen de mi: un estudiante trabajador, maduro y centrado. Se interesan por mi y me preguntan. De hecho una profesora me preguntó que de qué centro venía, pues me notaba mucho más potencial que el resto de alumnado no solo en su asignatura si no en actitud y en general como universitario. Estoy muy orgulloso y muy contento del centro donde hice bachillerato, y es probable que influya donde estudié, pero también entra mi naturaleza. Yo apunto a mi cambio de mentalidad y respecto a la ESO y bachillerato.

La exigencia el primer mes no era la mas elevada, aunque yo desde el minuto cero trabajaba como un campeón no veía la dificultad a lo que llaman grado (o doble grado, en mi caso) universitario. Pero ya han llegado. Si exacto, los examenes. De hecho, ahora estoy en un break de una oscura y fría tarde de fin de semana, rodeado de bolis bic y subrayadores que se agotan en media pasada. Y se nota, anda que no. Sobretodo si vas con el lema de Ash Ketchum por bandera: llegaré a ser el mejor. Yo lo modifico a mi vida: llegaré a ser lo mejor que pueda conmigo mismo. (y no dejar de ser feliz en el intento).


En resumen, soy feliz como estoy, soy feliz en lo que hago y en como lo hago. Os deseo a todos lo mejor y vernos pronto. Saludos!