martes, 21 de febrero de 2017

Entrevista: la vista de mi interior.

Hey!

Ha pasado un tiempo desde mi última publicación. Para ser honesto, he estado centrado en mi mismo. Mi entorno lo sabe: durante periodo de exámenes me rodea una burbuja donde yacen mis pensamientos y sentimientos más apesadumbrados y dicharacheros girando en torno a las pruebas: ¿Haré bien este examen o no? contrastando con gritos de guerra esperanzadores y positivistas Te quedan 8 horas aún, tienes tiempo antes del examen, te da tiempo estudiarte todo lo que te queda de lingüística, aprender a tocar el clavicémbalo y pelar manzanas con las pestañas ¡¡yujuu!!

Una de las lecciones más mañosas que he aprendido en mi vida como estudiante es que cuanto más tiempo tengas más y mejor vas a sacar a relucir todo lo que sabes y como mejor lo haces. Cuando tienes más tiempo siempre puedes mejorar, por eso soy aquel típico que hasta que no oye la enigmática frase podéis comenzar el examen sigue perfeccionando lo que ha estudiado. Nunca me váis a oír uff, al carajo, la dejo para septiembre. Yo continúo: en el bus, escuchando música o dónde y como quiera que sea la situación. Cuando se es más pequeño es mas común escuchar algo del estilo ¡quita los apuntes niño! pero ni física, ni psicológicamente soy ya un niño. Si pudiera volvería. Pero no se puede. Al menos que yo sepa.

En esta ocasión, voy a hacer una especie de tag cualquiera de preguntas que encuentre por internet que trate de sacar afuera todo lo que me incluye como persona. Para los que os haya petado una vena: ahí os va quien soy y cuál es mi personalidad en 15 preguntas. Estáis invitados a leerme todos. También va para los que no me dáis like en redes sociales ni me saludáis pero luego me stalkeáis y queréis saber de mi vida

1. Apodo con el que me llama mi familia.
Soy Sebas o Seba. Sebastián es lo que pone en mi DNI y aunque me parece un nombre con mucha fuerza, garra y personalidad, y, sobre todo, me encanta, pienso que se me queda grande. Grande soy en estatura y en corazón, pero no en edad. Cuando tenga 50 años agradeceré que me llamen Sebastián, pero soy aún no me cuelgan los pellejos.

2. ¿Tienes alguna fobia?
Cuando era niño, tenia pánico a dos cosas: a quedarme encerrado en un ascensor y a las agujas. Con el tiempo he aprendido que lo que no mata te hace más fuerte y que si eres capaz de controlarte tú mismo eres capaz de hacer cosas grandes y todo lo que te marques como objetivo. Por ello se puede decir; no he llegado a desarrollar nunca una fobia, debido a mi fuerza psicológica pero si que he sentido miedo. Pero el miedo es un sentimiento más que aparece, se queda y se disuelve con el tiempo.

3. ¿Qué piensas del postureo?

Creo que está correcto. Me refiero: actualmente vivo en una ciudad de más de 100.000 habitantes, trato con diferentes, diversas y variadas personas en mi día a día, desde que salgo a comprar el pan, tomo el bus, voy a la universidad o voy a una discoteca. Influyo a las personas y ellas me influyen a mi; por lo mismo que se me puede pegar una palabra que no utilice en mi habla madre, o una expresión, un acento... me puede pasar lo mismo con una actitud de moda que adquieren muchas personas y consecuentemente acabe tomándola yo. Esto, obviamente sin ser conscientes de ello. Ahora, estoy totalmente en contra de prácticas absurdas como tener que decir que me pone una tía que realmente no por que si no, no soy un tío, o subir fotos bebiendo, fumando, con un brazo sin depilar por que así soy más feminista o por situaciones que todos sabemos que son postureo, aunque se diga que no, y que se hacen para que la gente no piense que somos unos bichos raros y para sentirnos dentro del rebaño. Quizás en el bazar chino de cerca de casa encuentre personalidades más reales que algunas que conozco.

4. ¿Tienes alguna habilidad extraña?

Me dirige mi intuición; un gesto, una mirada, el tono de voz, una expresión... dice mucho. No es ninguna habilidad, pero es extraño para explicarlo. A veces se cumple eso de que una imagen vale más que mil palabras. Soy capaz de comprender, entender y básicamente saber de qué pie cojea una persona sin que me dirija la palabra. Soy un lince. Alto porcentaje de aprobados con mi filtro. Vamos que acierto casi siempre.





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martes, 27 de diciembre de 2016

So this is Xmas (have a happy time!)

Yes, of course. Después de un "teaser" que publiqué en octubre qué tal había empezado mi nueva etapa como universitario ha pasado un tiempo. Todo ha ido muy rápido, pero sobre ruedas.
Creo que me encuentro en una buena situación: he tenido ¿5,6,7... quizás? exámenes desde que empecé el curso. Todos superados con creces. Tal vez lo que se esperaba todo el mundo de mi, aunque mi entorno siempre suele tener expectativas altas acerca de lo que puedo hacer y lo que no, a veces doy la campanada y otras tantas pincho. Lo normal por la condición inherente de ser humano.

Ahora es Navidad, espero que estéis teniendo un tiempo estupendo. Yo podría decir que he empezado a saborear la parte de la manzana no tan apetitosa de la universidad. En mi época de bachiller y de E.S.O, en torno al 16 de diciembre "el pescado estaba servido". Quizás no tenía el ansiado boletín de notas, que podría ir de la mano de unas navidades maravillosas o maravillosas con algún suspenso, normalmente solía ocurrir la primera opción, pero era tiempo de relax. Los profesores, en su mayoría, tomaban el papel de niñeros, todo esto incitado principalmente por el propio alumnado y llegaban a hacer cosas tan típicas del momento como cantar villancicos, la archiconocida canción de Mariah Carey y salir antes de las 3.

Los tiempos cambian, nos hacemos mayores y tenemos exámenes finales después de atiborrarnos de Ferrero Rocher, El Patriarca, La Estepeña... No dudo de estar contentísimo de volver a casa por Navidad, de reencontrarme con "mi gente", y mi familia. Pero estudiar en navidad al máximo de rendimiento es muy duro. Tu fuerza de voluntad puede estar al 100%, que esta es la época en la que más distracciones abundan en tu alrededor. Chico cualesquiera tira un petardo 30 metros de la puerta de tu casa, tu perro se asusta, ladra y se forma la orquesta canina del barrio. Chico, yo, anda hacia la biblioteca de turno y es más fácil encontrar una aguja en un pajal que un hueco donde colocarse, sacar el material y estudiar sin que te distraiga la multitud.

Estudiar es duro, díficil y gratificante. Pero en Navidad, es tiempo de multiplicar por dos esos adjetivos. Enjoy!

sábado, 12 de noviembre de 2016

Hello, it's me! (Welcome back) Pero soy universitario

Esto es de alucine. Parecerá mentira que hoy justamente hayan pasado ya cuatro meses desde mi última publicación en el blog. Pero es evidente: han sido probablemente los cuatro meses más intensos que haya vivido este metro noventa.

En primer lugar, quería contaros que desde el 12 de agosto hasta que empezó el curso (26 de septiembre) tuve un fin de verano muy relajado, de paseos por la playa, alguna que otra fiesta y de reencuentros. Volví a casa aproximadamente el 3 de septiembre y a partir de ahí fue un sin parar de quedadas con amigos que llevaba sin ver todo el verano. De ponernos al día. También fue la rutinaria fiesta de cumpleaños de mi gran amiga Eva y en resumidas cuentas eso es todo.

Recuerdo como si fuera ayer mi primer día de universidad. (¡Ah, por cierto! No estoy estudiando en la Universidad de Sevilla ni tampoco en la Pablo de Olavide. Ni siquiera en la provincia de Sevilla, pero de eso ya hablaré mas exhaustivamente en otro post). Llegué bastante temprano, mi primera clase empezaba a las 9 de la mañana y yo ya andaba merodeando por allí desde las 8.
Visualicé donde supuestamente sería la clase (y de hecho, acerté. Siempre he tenido buena orientación) y me acerqué y abrí el piquito con todos los que a día de hoy son mis compañeros.


En cuando al profesorado, hasta el momento solo tengo buenas palabras. Es simplemente exquisito. Y tienen la única, verdadera y real imagen de mi: un estudiante trabajador, maduro y centrado. Se interesan por mi y me preguntan. De hecho una profesora me preguntó que de qué centro venía, pues me notaba mucho más potencial que el resto de alumnado no solo en su asignatura si no en actitud y en general como universitario. Estoy muy orgulloso y muy contento del centro donde hice bachillerato, y es probable que influya donde estudié, pero también entra mi naturaleza. Yo apunto a mi cambio de mentalidad y respecto a la ESO y bachillerato.

La exigencia el primer mes no era la mas elevada, aunque yo desde el minuto cero trabajaba como un campeón no veía la dificultad a lo que llaman grado (o doble grado, en mi caso) universitario. Pero ya han llegado. Si exacto, los examenes. De hecho, ahora estoy en un break de una oscura y fría tarde de fin de semana, rodeado de bolis bic y subrayadores que se agotan en media pasada. Y se nota, anda que no. Sobretodo si vas con el lema de Ash Ketchum por bandera: llegaré a ser el mejor. Yo lo modifico a mi vida: llegaré a ser lo mejor que pueda conmigo mismo. (y no dejar de ser feliz en el intento).


En resumen, soy feliz como estoy, soy feliz en lo que hago y en como lo hago. Os deseo a todos lo mejor y vernos pronto. Saludos!

viernes, 12 de agosto de 2016

El cacao

Bueeeeenas gente!

Espero que estéis pasando un verano espléndido, con calorcito, bronceador y aire acondicionado/ventilador cerca y con una buena jarra de bebida refrescante a seleccionar.
Mi vida ha dado muchos cambios desde el 5 de junio, cuando publiqué la última entrada de mi blog personal que comencé a escribir el año pasado con la idea de ver un progreso y una madurez que en ocasiones el tiempo permite alcanzar.
Para ser honesto, he notado una mejoría en mi expresión (siempre fue bastante buena), y cierto cambio en mi actitud, algo que siempre que sea "in a possitive way" mola.

Atrás quedaron los años de instituto, los cuales recuerdo con una sonrisa de oreja a oreja gracias a profesores y compañeros maravillosos (unos más y otros menos, evidentemente).
Yo mismo, sobre todo este último año no paraba de decir a mis compis y amigos en clase que aunque en ese preciso momento se nos acercara la temida selectividad y que pudiéramos sentir cierta presión (la cual lidié con mi serenidad natural) sabía que estaban siendo años prósperos y felices. Que los estaba disfrutando y que echaría de menos. No era un suplicio dar una clase de historia a las 8 y media de la mañana, de geografía o de lo que tocase en ese momento.





La verdad es que tampoco recuerdo cuándo fue el día en que me gradué, creo que ya el 5 de junio había lucido mi elegante outfit (que podéis ver uno similar a la derecha) compuesto de un traje azul y unos zapatos ambos diseñados en el país de la bota y de la mafia siciliana por la discoteca abril y en un cutre (bajo mi punto de vista) lugar donde cenamos con los profesores que todos eran un sol sin excepción alguna y los cuales siempre recordaré con el cariño que me trataron.








Luego llegó la temida sele, temida por los fantasmas, por que iba con compañeros y amigos al lugar donde nos citaron para examinarnos con total tranquilidad porque, ¿qué es la presión? Terminamos, fue todo bien y llegó el verano.. y todavía ES verano.
Este verano está siendo uno de los que más estoy trabajando en mi mismo. A principio de año me autoprometí apuntarme a un gimnasio para mejorar aún más mi imagen. Este verano estoy trabajando mi cuerpo de nuevo cada mañana y estoy notando los primeros resultados, que habían sido camuflados por la necesidad de focalizar los cinco sentidos en el curso. Y es que no ha sido lo único, han sido tantas novedades que debo destacar que también he aprobado el teórico del coche!

Ahora que es agosto estoy apagado y fuera de cobertura, con la piel negra como los negros de cola-cao, sintiendo la brisa marina del Atlántico, viendo estrellas fugaces y, sobre todo, mejorando en ser cada día lo mejor de mí mismo.

Nos vemos más pronto que tarde.

domingo, 5 de junio de 2016

LET'S DO IT!

¡Házlo! ¿Te están entrando unas ganas horrorosas de tirarte en paracaídas? ¡¡¡VAMONOS!!!
Han pasado varios meses desde mi última publicación en el blog. Creo que es la mejor prueba de que han sido unos meses de duro trabajo y sacrificio que afortunadamente se han visto traducidos en los resultados.
Quizás no he obtenido los mejores, o los que juraría que iba a tener, pero son buenos. Están bien. Debemos estar satisfechos con lo que hemos realizado.
Hoy, tengo en el punto de mira seguir. Seguir trabajando como mejor sé hacerlo, por que lo requiere las pruebas que tengo a partir del 14. Quiero hacerlo bien, quiero demostrar todo lo que he aprendido y sentirme bien con el resultado. Por lo que... LET'S DO IT!
Seguiremos informando....

sábado, 26 de marzo de 2016

...Cuando me siento bien la música me inspira, merengue, bachata y tu voz de dormida...





Si no lo digo reviento... ¡¡qué bien me siento!!
Cuando parece que el destino no te puede dar más duro donde más duele llega la calma tras la tormenta. Y es que llevaba varios días de estas vacas sintiéndome así: triste, apático, dormido y amamonao. Y eso que no me ha faltado movimiento esta Semana Santa, que si Plaza de la Campana por aquí Calle Sierpes por allá... vamos, que creo que los pestiños y las torrijas de la abuela los ha disuelto mi cuerpo a base de bien.
Durante estos días he reflexionado, pensado y colocado sobre las íes varios puntos que quería dejar bien puestos. Sobre todo respecto a mi esencia como ser humano.
''He cometido mil errores que olvidé'' decía una de esas alegres canciones de aquel agradable cantante sevillano que compuso el himno de uno de los equipos de fútbol de mi ciudad. La cosa es que esa frase ha estado repitiéndose más que el ajo sobre mi mente sobre las gotas de lluvia torrencial, pero es tan cierta... jo, lo que daría por dar marcha atrás en mi vida y no corregir esos mil errores que debiera olvidar, si no transformarlos en aciertos que siempre debiera recordar.
¿Sabéis que es lo guay de todo esto? Recordar lo siguiente: ¡¡Qué aburrimiento de vida sería no equivocarse!! Si la base de todo ser humano es la locura y el caos... que van inequívocamente ligados al error.
Si fuéramos capaces de conseguir todo perfectamente a la primera no seríamos humanos, seríamos máquinas programadas para llevar a cabo un fin. Y eso a mí no me mueve.
Joder... ahora quiero equivocarme.. Pero no, este planteamiento deductivo es correcto. Equivocarse y rectificar es de sabios. Qué bien haberme dado cuenta. Esto influye en el por qué soy feliz.

Que la fortuna os sonría. Hasta cuando sea.

sábado, 30 de enero de 2016

Estar orgulloso...


¡¿Pero quién no se ha sentido orgulloso de algo alguna vez en la vida?! Puedes estar orgulloso de ver ganar a tu equipo de fútbol, que parecía que tenía la batalla perdida y lo iban a eliminar en semis (forza Sevilla, por cierto) o... orgulloso de tu madre que te ha hecho el bocadillo de queso con mortadela más rico que has probado nunca... pero últimamente me estoy dando cuenta de que a veces no nos valoramos lo suficiente. O que nos pasamos (cosa que también es un error). Y quizás yo, que por regla general soy un ser presumido y me paso, creo que veces es bueno. A veces no tanto.
Si estás orgulloso de un proyecto, de una tarea, de una acción, de que eres la caña haciendo problemas de matemáticas, o de que has sido capaz de leer mi entrada hasta aquí, está genial expresarlo a los demás, pero siempre y cuando realmente tú estés orgulloso de tu proyecto. Que no sea una fachada. Debe de ser algo 100% natural, como el zumo recién exprimido que me hace papá por las tardes. Siempre habrán personas que lo critiquen, o que te critiquen a tí por haber llevado a cabo eso. Estimados míos, simplemente es una reacción por sentir inferioridad.
Desde que llevo mi mochila llena de libros a mi espalda a clase he visto como compis míos respondían con un ''no estoy seguro de si lo tengo bien'' al profesor de turno cuando iba a mostrar una tarea para corrección. Es innegable que podemos sentir cierta inseguridad con el trabajo realizado, por que dudemos de que guste, que esté correcto o no... ahora, no podemos dejar de estar orgullosos de lo realizado. Por que nos ha costado tiempo, matado neuronas, gastado tinta... Es NUESTRO y ¡¡hay que defenderlo a muerte!!
Además que no matamos la libertad de ninguna persona..
En fin, Serafín, sé feliz y muestra al mundo todos tus progresos... por que tú lo vales. Y no matéis a los mosquitos.